Hace un par de semanas me pidieron que escribiera de esto, pero me la pace pensando en que lugar lo colgaba, es decir, lo escribía para publicarlo en un Blog, Facebook, en una comunidad o sencillamente en un pasquín en papel de roneo e impreso en mimiografo.
Después de divagar este par de semanas y acumular varias historias, decidí escribir primero y publicar después.
Hace un par de semana hablábamos en un grupo hacer de
Desde el punto de vista de quienes platicábamos, coincidíamos
en que
En este sentido la biblioteca estaba siendo sumamente efectiva en la prestación de servicios como atención al usuario, préstamo de libros, actividades de extensión cultural, llegar a diversos segmentos de usuarios, etc.
A primera instancia uno diría ¿Qué más? Bueno en particular yo identifico un problema a futuro en la “súper prestación de servicios de la biblioteca.” Básicamente esta se asocia a que en una biblioteca no debe ocurrir únicamente eso, no solo debe apelar a las necesidades de consumo de materiales, espacios, conexión y contenidos de una población determinada. Aunque si es un factor sumamente relevante. Pero la biblioteca pública debe generar un valor agregado en sus usuarios y creo que uno de esos valores es el sentido de pertenencia en los usuarios, una relación identitaria con ese lugar y no me refiero al edificio, sino a la biblioteca en su amplio sentido, a la biblioteca como lugar de encuentro, a la biblioteca como espacio social.
En este sentido, ocupo la definición de Auge, con respecto a los lugares y no lugares, los primeros en breves palabras serían aquellos espacios relacionales, identitarios, cargados de sentidos por quienes los habitan o sencillamente los usan. El segundo, el no lugar, sería un espacio de anonimato, un lugar de tránsito, como lo es un aeropuerto o gran centro comercial.
Ahora bien, es un concepto discutible, pues podríamos decir que un lugar y un no lugar generan identidad, por ejemplo: Una plaza y Un centro comercial, pero la diferencia es que solo uno de ellos genera pertenencia, aunque hay casos y casos.
Entonces me pregunto ¿Cómo darle valor agregado a la biblioteca, para que suceda eso, ¿Cuáles son las estrategias relacionales a desarrollar con sus usuarios, más allá de los distintos servicios que presta? ¿Cómo generar un vínculo que se extienda más allá de su edificio y las prestaciones?


Algunas ideas...
Sin duda, son las personas quienes le asignan valor a un lugar. En el caso de la biblioteca, me parece que a mayor tamaño, mayor complejidad. Sin embargo, creo que es esencial que la biblioteca conozca a sus usuarios. ¿Qué leen? ¿Qué hacen las mamás o las mujeres, en general, que acompañan a sus hijos, sobrinos u otro familiar a la biblioteca? ¿Los jóvenes van solos o acompañados de pares y/o adultos?
Es importante crear sentido de comunidad en un lugar. En una plaza, sobre todo si es de mi barrio, la comunidad puede apropiarse de ella y plantar árboles, pintar los juegos para niños, etc.En la plaza se junta el grupo de personas que pasean sus perros, los que llevan a los niños a jugar, etc.
En la biblioteca deb darse el espacio para que suceda lo mismo; para que la gente comparta, se conozca, lea, y se apropie de la biblioteca.
Tiro a la blogosfera...algunas ideas locas.
Pilar